lunes, 30 de mayo de 2011

El Fotógrafo, Ese Extraño Ser



No se si os ha pasado a alguno de vosotros pero a mi cada vez me ocurre más a menudo. Me refiero a cuando alguien me pregunta a que me dedico y digo que soy fotógrafa; inmediatamente surge otra pregunta, ¿Pero eres profesional?. A simple vista puede parecer algo inocente pero seamos sinceros, os imagináis haciéndole la misma pregunta a un médico, un abogado o un escritor.

Al principio me sentía un poco intimidada pero con el tiempo he ido puliendo mi respuesta. Viene a ser algo así: “Si te refieres a si pago la hipoteca y como, me visto y vivo de la fotografía, definitivamente no, no soy profesional”.

Y esto me lleva al siguiente tema, ¿Qué es ser un fotógrafo profesional? El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española da varias definiciones para el término profesional: “Dicho de una persona: Que practica habitualmente una actividad, incluso delictiva, de la cual vive.” También: “Persona que ejerce su profesión con relevante capacidad y aplicación.”

Así pues si nos ceñimos a dichas definiciones podemos considerar que son profesionales de la fotografía todos aquellos que viven de ella, es decir, los que trabajan por encargo, bien bajo contrato o bien de forma autónoma. Entre ellos podemos citar a quienes trabajan para algún medio de comunicación, los dedicados a la fotografía social, los fotógrafos de moda, quienes actuán para las productoras cinematográficas como Foto Fija, los dedicados a cubrir espectáculos teatrales, los fotográfos de productos y catálogos, los corporativos que realizan trabajos para empresas y seguramente alguno más que en este momento no puedo recordar. Siempre claro está que sus ingresos por dichos trabajos sean regulares.

Ahora bien, ¿Qué ocurre con el resto? ¿Son los fotógrafos freelance, tan apreciados en otras épocas, profesionales? Seguramente éso dependa de que consigan vender sus reportajes. ¿Y aquellos que se dedican a la fotografía de “Autor”? Por cierto “Autor”, que palabra tan rimbombante. En cualquier caso ¿Qué ocurre con quienes realizan un trabajo personal,  seguramente con la esperanza de verlo algún día colgado de las paredes de un museo o una galleria de arte, o tal vez impreso en un libro? ¿Son estos ultimos profesionales?

Fotógrafos como Cristina García Rodero, que durante la mayor parte de su vida al llevar a cabo sus trabajos se ha autofinanciado para poder viajar y realizarlos y que para vivir daba clases en la Universidad, ¿Serían considerados profesionales bajo los términos anteriormente descritos? 

En un mundo en el que tendemos a ponerle etiquetas a todo y a dudar de cuanto nos rodea ¿Cuántos de los grandes clásicos habrían pasado el listón? Yo, por si acaso, voy a intentar enterearme de si el médico que me operó hace años de apendicitis tenía todos los títulos pertinentes, un trabajo seguro y todos los demás requisitos necesarios, no vaya a ser que por un casual no fuera profesional.

domingo, 29 de mayo de 2011

Asamblea y Sol-idaridad


Ni la tormenta descargada esta mañana, ni el fuerte sol del mediodía han impedido que miles de personas se reunieran hoy en la Puerta del Sol en una asamblea multitudinaria en la que alrededor de 140 representantes de los barrios y municipios de la comunidad de Madrid, han ido desgranando las propuestas y acuerdos a los que llegaron ayer en sus respectivas reuniones. 

En casi todos los casos parece haber consenso en una serie de puntos como son: el apoyo a los concentrados de Barcelona, desalojados ayer por las fuerzas de seguridad tras la orden dictada por la Consejería del Interior de la Generalitat Catalana; la solidaridad para con los detenidos del 15-M; una serie de nuevas reuniones, con periodicidad variable según los barrios, en las que se concretarán las propuestas de los ciudadanos, y el fin de los privilegios de la clase política y los bancos. 

Por su parte los Indignados del 15-M proponen terminar la acampada con una marcha, que se celebraría desde la Puerta del Sol a la de Alcalá, o viceversa, para lo cual se barajaba como probable la fecha del 18 de junio, y posteriormente levantar el campamento de un modo festivo. La fecha de este último acto dependería de la última reunión que celebren los municipios y se calcula que pueda ser a partir del 20 de junio.

En todo momento, las personas concentradas en la Puerta del Sol han mostrado un alto grado de solidaridad. Las intervenciones de los portavoces de los distintos distritos han sido traducidas al lenguaje de los signos por dos jóvenes intérpretes, que han aguantado bajo el sol y a veces a la sombra de un paraguas que sostenía un compañero. 

Constantemente se ha distribuido agua entre los asistentes y también se ha utilizado en pequeños sprays para refrescar a la multitud. En el puesto habilitado como enfermería se disponía de lociones para evitar las quemaduras del sol y éstas han sido también distribuidas entre los asentados por jóvenes voluntarios. Incluso se han llegado a repartir algunos bocadillos, dentro de las limitaciones de lo posible. 

Aunque supongo que cuando llegue el momento de levantar el campamento la tarea de limpieza será ardua, algo inevitable dado el tiempo que los concentrados llevan viviendo allí, lo cierto es que la mayoría de ellos recogen la basura que generan y abogan por el reciclaje y por una convivencia responsable.
Ahora toca esperar y ver cual es el resultado de los movimientos generados en casi todo el territorio español y si alguna de las propuestas lanzadas por los ciudadanos logra llegar a buen fin.







viernes, 6 de mayo de 2011

El Tamaño Sí Importa

La Infanta Doña Elena y Giulietta Speranza,
Directora Artística de la Feria MadridFoto

Ayer como ya sabéis se inauguró la fería de fotografía MadridFoto. La inauguración oficial era a las siete de la tarde así que, a pesar de tener que guardar reposo por imperativo médico y unos problemillas clínicos que tengo, cogí una de mis cámaras pequeñas, una Canon Power Shot SX30 IS, que en más de una ocasión me ha sacado de un apuro y que no pesa, lo cual en mis condiciones me venía de perlas, y me dirigí al Recinto Ferial. Fui al mostrador de prensa, me acredité y accedí al local.

Como todavía faltaban algunos minutos para la hora acordada me di una vuelta por los stands más próximos a la entrada sin alejarme demasiado pues nunca se sabe cuando será el momento exacto. De paso monté el flash en la cámara, también pequeñito, un SPEEDLITE 270 EX, y cuando observé que empezaba a haber movimiento me acerque al resto de mis compañeros fotógrafos dispuesta a realizar las oportunas tomas del evento y de la Infanta Doña Elena, que fue quién se ocupó de la tarea de inaugurar la muestra.

Fue entonces cuando se me acercó un señor trajeado, supongo que miembro del equipo de seguridad de la Infanta y me dijo que yo no podía hacer fotos. Cuando le pregunté porqué, él me respondió que allí sólo podía estar la prensa acreditada. Al asegurarle yo que efectivamente era fotógrafa y que estaba acreditada me contestó que no lo estaba por la Casa Real, y mira eso es cierto, hasta ahora las acreditaciones siempre me las ha proporcionado la organización de los eventos a los que he acudido. Será que no me dedico a la fotografía social y por lo tanto ignoraba que fuera necesario ese requisito.

Ya podéis imaginaros que a pesar de todo, ya que estaba allí, intenté conseguir al menos una foto y aprovechando un hueco me metí en uno de los stand para hacerla. Eso me valió la segunda reprimenda y una orden tajante de que me alejara de la comitiva. Al argumentar yo que había gente haciendo fotos que ni siquiera eran fotógrafos, obtuve una concisa respuesta, eran miembros de los stands y por tanto ellos sí podían hacer las fotos. Ésto ignoro como lo sabían ya que no llevaban ningún distintivo que dijera yo trabajo aquí. Sin muchas ganas de discutir y teniendo en cuenta que tampoco me importaba tanto decidí retirarme, con alguna imagen guardada en la tarjeta eso sí.

Más tarde charlando con algunos compañeros uno de ellos me dijo que él tampoco estaba acreditado por la Casa Real pero que hacía tiempo que se había dado cuenta, y cito textualmente, que si llevas una buena cámara de la gama profesional con su correspondiente grip, un objetivo70-200/2.8 y el flash montado, nadie pone en duda de que tienes todas las autorizaciones pertinentes y puedes hacer cuantas fotos quieras en cualquier lugar.

Así que si alguien tiene alguna duda al respecto espero que con esta pequeña crónica os quede claro que el tamaño “Sí importa”.