sábado, 17 de enero de 2009

La dificultad de ayudar






Hay ocasiones en que la palabra solidaridad o el simple hecho de ayudar a una persona no resulta fácil. Desgraciadamente cada vez son más las escenas como ésta que podemos encontrar en la calle.



Yo había salido a hacer unas fotos e intentaba captar una imagen cuando esta mujer se paro justo al lado del lugar que yo intantaba fotografiar. Se sintió mal y aunque su intención fue sentarse en los escalones del portal cayó al suelo. Se sujetaba el estomago con fuerza y lanzaba grandes gritos de dolor, al tiempo que parecía estar ausente. Una pareja joven que pasaba por allí se detuvo a su lado indecisa, queriendo ayudar pero sin estar muy seguros de que hacer.



Crucé desde la acera de enfrente e inclinándome sobre la mujer vi que estaba semincosciente, asi que llamamos a emergencias al 112, al tiempo que intentabamos hablar con ella, que entre perdidas de conciencia se retorcía de dolor. La policía y el Samur llegaron más o menos a la par, no tardarían más de siete u ocho minutos. Cuando la mujer se dió cuenta de su presencia se replego en si misma. Consiguieron levantarla pero se nego sitematicamente a que le prestaran ninguna ayuda.



Era evidente que sufría una intoxicación por algún tipo de droga, ya que no olía alcohol. Los agentes y el personal del Samur nos informaron de que si ella se negaba a recibir ayuda no podían hacer nada. Ante el temor de que tuviera en su interior bolas de cocaina o alguna otra sustancia, entre todos intentamos convencerla de que al menos dejara que le tomaran la tensión y le hicieran la prueba del azucar. Por un momento pareció que habíamos conseguido convencerla pero al regresar el médico del Samur, que ya estaba preparado junto con su equipo para partir, volvió a negarse a ser atendida. Finalmente todos acabamos marchandonos y la dejamos allí, sintiendonos frustrados, pensando que tal vez en unas horas la situación se agravaría y que no habiamos hecho lo suficiente, pero ¿qué podíamos hacer?, ¿que hacer en una situación como ésta?, ¿Se debería obligar a alguien a ser atendido medicamente cuando el individuo no lo desea?, ¿Dónde acaba la solidaridad y empieza el entrometimiento? y sobre todo ¿Cómo podríamos evitar que alguien llegue a estos extremos en que su vida les importa tan poco que ni siquiera quieren ser ayudados?








2 comentarios:

  1. Hola guapa!!!! La realidad social es muy dura, pero está ahí, nos guste o nó.
    Besos...

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  2. Melchita, y eso lo ves en Europa, no te cuento lo que se ve por aqui.

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