domingo, 11 de marzo de 2012

STOP CLAUSULAS ABUSIVAS A LOS FOTÓGRAFOS: RBA y su contrato abusivo.


El grupo editorial RBA pretende adueñarse de las fotografías de los fotógrafos que colaboran con sus Editoriales y Revistas para utilizarlas en el futuro e incluso para venderlas a terceros sin una compensación equitativa al autor fotógrafo.
Otro grupo editorial desea adueñarse de las creaciones fruto del trabajo y las inversiones económicas de los fotógrafos para utilizarlas en futuros productos sin pagar nada o una miseria : “Bienvenido al liderazgo, a la creatividad y a la innovación” reza la cabecera de la web del Grupo RBA”. 30 revistas cuyos ingresos por ventas rozan los 100 millones de euros anuales, casi el doble que su siguiente competidor.

En una carta que han recibido los fotógrafos que les proveen de las imágenes necesarias para comercializar sus productos se les dice:

“RBA está negociando con los colaboradores los derechos digitales de las fotografías. El acuerdo al que estamos llegado con todos ellos es que, el precio de las fotografías incluye también los derechos para la publicación digital de la mismas. Se trata, sencillamente, de un paso más para adecuar nuestro trabajo y el vuestro a la realidad tecnológica en la que nos movemos las publicaciones. Os adjunto el modelo de nuevo contrato. Gracias por tu colaboración.”

Aparentemente la colaboración que se nos pide consiste en ceder los derechos de las fotografías ya publicadas en las revistas en soporte impreso, para el uso en versiones digitales de los productos RBA, así como en sus webs, de modo totalmente gratuito. Pero cuando uno abre el contrato adjunto se encuentra con mucha más letra pequeña: por ejemplo, que RBA puede ceder los derechos de nuestras fotografías incluso a empresas terceras, a portales o plataformas web, teléfonos móviles, etc, en el ámbito mundial (hasta ahora era sólo España), y durante todo el plazo de vigencia de los derechos que ostente el autor.

El contrato pretende afectar incluso a “las fotografías que hubieran sido contratadas por RBA con anterioridad a este acuerdo”!!!

La contraprestación económica por usos posteriores a que se comprometen si uno firma su contrato es:
“- Segunda utilización: 50% sobre la tarifa pactada.
- Tercera utilización: 25%.
- Cuarta utilización: 15%”.

Conviene decir que “la tarifa pactada” significa la SUYA, que jamás han pactado, no subieron ni el IPC en la última década y que han rebajado dos veces en los últimos tiempos.

Cabe decir que en reutilizaciones en productos distintos del contratado inicialmente por el mismo cliente, lo habitual es pagar entre el 75% y el 100% de la tarifa del fotógrafo. Los descuentos por reutilización JAMÁS se aplican a terceras empresas que no tienen ya nada que ver con el uso inicial.

En su web RBA explica que quiere “Convertir el extenso patrimonio de contenidos de RBA en formatos audiovisuales de éxito. Esta ha sido la gran apuesta del Grupo RBA para canalizar su propio material hacia nuevos formatos multimedia: televisión, radio, Internet o telefonía móvil. Una apuesta basada en (…) transformar los contenidos editoriales del Grupo para los medios audiovisuales.

La única respuesta posible a estas pretensiones es un NO en toda regla. Son los fotógrafos quienes tenemos el derecho a decidir a quien y en qué condiciones cedemos nuestros trabajos. RBA es una empresa editorial con contenidos de calidad que no puede rebajar su prestigio intentando imponer un contrato de este tipo

lunes, 27 de febrero de 2012

Walking by London


Pasear por las calles de la metrópoli londinense es como comer en un buffet libre. Ante tus ojos se presentarán los platos más variados, de ti depende lo que qieras elegir y el como hacerlo.

 Es mi ánimo está el que disfrutéis de este paseo.






viernes, 17 de febrero de 2012

Madrid ciudad del Arte





Esta mañana he estado en JUSTMAD3, ayer visité ARTMADRID y el miércoles se inauguró ARCO. En total, entre las tres ferias de arte contemporáneo que se desarrollan en este momento en la capital hispana las galerías representadas suman más de 370 participantes. Mi primera reflexión es: ¿Hay mercado para tanto arte en un país en crisis, con casi cinco millones de parados, en el que el coleccionismo privado no está excesivamente extendido y las instituciones, principales clientes del sector, apuestan siempre por los mismos reconocidos autores?

Y en segundo lugar, ¿Qué aportan de novedoso o interesante estas ferias que justifique que los aficionados al arte y potenciales compradores se trasladen de una punta a otra de Madrid y se sobresaturen de las obras expuestas en ellas?

Supongo que las respuestas a estas y otras preguntas que podrían surgir dependen de muchas variables, sobre todo teniendo en cuenta las diferencias existentes entre unas y otras. 

ARCO es sin duda la reina madre, por su antigüedad, por su tamaño, por su carácter internacional. ARCO es la feria en donde los galeristas más reputados están por que hay que estar y los visitantes acuden tanto a ver como a ser vistos. Es también esa feria en la que uno se pregunta que ocurrirá para que se hable de ella aún antes de empezar.  En la presente edición que ha reunido a un total de 215 galerías de 29 países, con especial atención en los Países Bajos y Latinoamérica, tampoco podía faltar la polémica. Elena Asins, último premio Nacional de Artes Plásticas ha denunciado la venta no autorizada de obras suyas por parte de la Galería Altxerri y la Fundación Franco ha denunciado al escultor Eugenio Merino por una escultura que representa al general encerrado en una máquina de refrescos a la manera de un féretro.

Polémicas aparte hay que reconocer que la Feria ofrece una gran diversidad en sus propuestas, aunque en mi opinión siga apostando sobre seguro y el contenido de los espacios expositivos no difiera en demasía de lo que ya hemos visto en otras ocasiones. Como novedad se anuncia por parte de los responsables de la organización la denominada “Artista Destacado”, una apuesta de calidad que presenta a ARCO como espacio de descubrimiento de nuevos artistas y como foro de presentación de los programas de las galerías,  a las que se les ha invitado a desarrollar la presentación de un artista en especial. Estos trabajos serán recogidos en una nueva publicación que se llamará Libro de Artistas. Por su parte SOLO OBJETS, reúne doce proyectos o instalaciones de gran formato que se exhibirán en tres espacios de la Feria. 

JUSTMAD, por su parte es una feria joven en todos los sentidos. En sus tres años de andadura se ha ido haciendo un hueco entre las otras dos ya consolidadas. Y lo del hueco es prácticamente literal ya que de momento no tiene un espacio fijo en el que desarrollarse. El primer año lo hizo en el Matadero, en la emisión del 2011 en un inmueble de la calle Velázquez y en esta edición ocupa las plazas del garaje de uno de los hoteles más modernos de Madrid,  el Puerta de América. 

Giulietta Speranza, como directora artística de Art Fairs, la empresa responsable de este evento, es quien se ocupa de que todo se desarrolle como debe de ser. De momento ya ha conseguido que un total de 80 expositores se congreguen en este espacio para mostrar una variada y atractiva oferta comercial, en su mayoría de jóvenes artistas emergentes,  y con precios asequibles para aquellos que deseen comenzar su andadura en el mundo del coleccionismo del arte. Entre los visitantes de la feria eso si, podía verse a mucha gente joven que más que potenciales compradores parecían aspirantes a ver algún día sus trabajos colgados de los falsos tabiques que separan cada uno de los espacios ocupados por las galerías. Y entre éstas podemos encontrar junto a algunas ya veteranas como Arana Poveda, por ejemplo, con una muy buena muestra de la obra de sus artistas representados, a otras recién salidas del nido como es el caso de la galería-editorial Ogami Press, que abrió sus puertas hace apenas un año y medio o Sabrina Amrani que ha centrado su apuesta en artistas del norte de África y de Oriente Medio. 

He dejado para el final ARTMADRID quizás porque a mi particularmente es la que más me atrae. Mucho más pequeña que ARCO a nivel de galerías representadas, pero sin nada que envidiarle, sus 77 espacios expositivos en los que participan 58 galerías divididas entre el programa general, el programa Young Art y las novedades One Proyect y Art Edition, muestran una cuidada selección de obras y autores. También apuesta esta feria por jóvenes valores, así al proyecto de Young Art se ha sumado el One Proyect, un programa dirigido a galerías que presentan un proyecto específico de un artista menor de cuarenta y cinco años, realizados con nuevos medios y soportes no convencionales. Para este proyecto se han habilitado una serie de stands de 10 m2 en un espacio diferenciado del Pabellón de Cristal que acoge la feria. 

El público que acude a ArtMadrid, tal vez no sea masivo pero suele ser un público entendido que sabe lo que quiere y también que allí puede encontrarlo. Quizás se eche un poco en falta que el sector de la fotografía no esté algo más representado. De las tres ferias es la que menos obra fotográfica muestra. 

En cualquier caso de lo que no cabe duda es de que los amantes del arte tienen una cita ineludible en Madrid esta semana.